Es probablemente el hábito de higiene más extendido y peor entendido que existe. Casi todo el mundo lo hace, casi nadie sabe que está empeorando aquello que intenta resolver.
¿Te está pasando a ti? La Dra. Yenia Martínez atiende previa cita en Clínica Bosque Ávila, La Campiña.
Agendar citaEl cerumen no es un residuo: es una secreción con función protectora. Atrapa polvo y partículas, mantiene la humedad del conducto y tiene propiedades antibacterianas. Un oído sin nada de cera está más expuesto a infecciones y a irritación, no más limpio.
Además, el conducto auditivo se limpia solo. La piel que lo recubre crece hacia afuera y arrastra la cera consigo, que termina saliendo con los movimientos de la mandíbula al hablar y masticar. En la mayoría de las personas no hace falta hacer nada.
Buena parte de los tapones que se extraen en consulta los formó un hisopo. La persona nota el oído tapado, se limpia con más ganas, y lo tapa más.
Por fuera y nada más: la oreja y la entrada del conducto, con la toalla al salir de la ducha. Ahí termina la higiene del oído que puedes hacer en casa.
Cuando sí se ha formado un tapón —oído tapado, audición disminuida, zumbido o picazón—, la extracción se hace en consulta bajo visión directa. Al ver lo que se está haciendo, la cera se retira completa y sin lesionar la piel ni el tímpano. Es un procedimiento breve y el alivio suele ser inmediato.
Pueden ayudar en algunos casos, pero no conviene usarlas por cuenta propia: si hay una perforación del tímpano o una infección activa, están contraindicadas. Consúltalo antes.
La cantidad varía mucho de una persona a otra y suele ser normal. Quienes usan audífonos o tapones de forma habitual tienden a acumular más, porque se dificulta la salida natural.
Si no tienes síntomas, no hace falta ninguna rutina. Si formas tapones con frecuencia, una revisión periódica evita llegar a la obstrucción completa.
La consulta es previa cita, en Clínica Bosque Ávila, La Campiña. Escríbeme y coordinamos el horario.
Agendar mi citaLa audición rara vez se pierde de golpe. Se va, casi siempre, sin que uno se dé cuenta de que se está yendo.
Esa sensación de estar bajo el agua tiene varias causas posibles, y algunas se resuelven en minutos.
Ese pitido que nadie más oye tiene explicación. Repasamos las causas más frecuentes y las señales que piden una consulta pronto.